Una historia de éxito: 25 años de cooperación entre Brasil y Alemania en el sector cooperativo


Hiperinflación, bajo crecimiento de la economía, falta de acceso bancario en las zonas rurales, pérdida de credibilidad ante las autoridades y la población – esas eran solo algunas de las numerosas adversidades que las cooperativas brasileñas tenían que encarar diariamente en los años 80 y 90. Felizmente los cooperativistas brasileños consiguieron ver un rayo de sol detrás del túnel. Sabían que las cooperativas de ahorro y crédito poseían una oportunidad extraordinaria para cambiar vidas y regiones. Dispuestos a voltear el partido, se proyectaron a crear soluciones locales y a aprender, crecer e intercambiar experiencias con otros países. La cuna del cooperativismo de crédito se encontraba en Alemania, donde ya existía un sector mucho más maduro y con estructuras robustas, del cual se podría extraer conocimientos valiosos para el aprendizaje y el desarrollo de las cooperativas brasileñas.

Primeros pasos cooperativos


Las primeras colaboraciones entre el sector cooperativo brasileño y alemán se materializaron con visitas técnicas de grupos brasileños en Alemania y a través de iniciativas de formación y capacitación. Estas visitas contaban con figuras claves, como por ejemplo, el director del departamento internacional de la DGRV (Confederación Alemana de Cooperativas) de esa época y el ex-presidente de la OCB (Organización de las Cooperativas Brasileñas). No era solamente la información y la educación que las cooperativas brasileñas carecían, sino una cultura, un espíritu cooperativo mucho más sólido y saludable. Esas buenas relaciones, junto a una visión de cooperación, culminaron 1996 en el inicio del primer proyecto estructurado con la DGRV. Con el financiamiento del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ) ofreció asistencia técnica para el fortalecimiento de una central de cooperativas de ahorro y crédito en el estado Mato Grosso.

Frutos de 25 años de cooperación y nuevas semillas


La colaboración entre los cooperativistas brasileños y alemanes se mostró muy fructífera durante este último cuarto de siglo y a lo largo de varios proyectos. Actualmente las cooperativas de ahorro y crédito en Brasil tienen una estructura sólida con dos o tres niveles (local, regional, nacional) como en Alemania, cuentan con un fondo de protección de depósitos propio con actuación preventiva y pueden ofrecer a sus socios todo tipo de servicio financiero. El órgano regulador y supervisor de las cooperativas de ahorro y crédito, el Banco Central de Brasil (BCB), es un actor crucial que ve la importancia de estas cooperativas en las regiones donde actúan y en la vida de sus socios, por lo cual se preocupa que ellas sean seguras y viables. Por el lado alemán el intercambio de información con instituciones del sector cooperativo financiero, como el DZ Bank, el BaFin, la ADG, el BVR, asociaciones regionales y bancos cooperativos locales, fue constante y sigue hasta el día de hoy. Según las palabras del coordinador de las cooperativas de ahorro y crédito en la OCB, Marco Aurelio Almada, las cooperativas brasileñas hoy en día se encuentran en una posición mucho más fortalecida. Eso se debe al apoyo que han recibido en el pasado, como también a la estructuración que ha sido establecida. Ahora pueden desempeñar una idea recíproca, teniendo la capacidad suficiente para apoyar a cooperativas necesitadas de otros sectores económicos o hasta de otros países, exactamente como ellos 25 años atrás. Esto se evidencia al analizar, por ejemplo, los activos totales de las cooperativas brasileñas de ahorro y crédito, que representan el 50% de los activos de las cooperativas financieras en toda América Latina. Datos y cifras que hablan por sí mismos y que son un testimonio del trabajo colaborativo excepcional que se ha realizado durante todo ese tiempo.

En los últimos años la cooperación con la OCB y el SESCOOP se expandió a sectores diferentes, empleando su pericia en las cooperativas de energías renovables y en las redes de cooperativas agropecuarias. Actualmente un nuevo programa, llamado AceleraCoop, ofrece consultorías y capacitaciones para apoyar y fortalecer a las cooperativas agropecuarias del norte del Brasil. De esa forma se hace posible mejorar la calidad de vida de las personas que, comparado con el sur, viven en una región menos desarrollada. Otro ámbito importante se constituye en la producción de energía renovable, que ofrece un potencial enorme en este país. Junto con la OCB, la DGRV fomenta nuevas cooperativas de energía, como también cooperativas de todos los sectores para generar su propria energía y así disminuir costos y el impacto ambiental. Aunque a veces los desafíos parecen ser insuperables, existe una certeza que ha sido reafirmada continuamente durante los últimos 25 años: Trabajando juntos existe la posibilidad de crear un presente inclusivo y sostenible para tener un futuro en el que todos podamos florecer.

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